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sábado, 11 de enero de 2014

El Centro de Estudios Interculturales (Cenei) de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) imparte el taller de epigrafía maya: Uchben Maaya Ts'ibil

El Centro de Estudios Interculturales (Cenei) de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) imparte el taller de epigrafía maya: Uchben Maaya Ts'ibil, organizado e impartido por el Dr. Alexander Voss, quien es tutor de la Unidad de Apoyo Académico para Estudiantes Indígenas (Uaaei) de la casa de estudios.


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El Centro de Estudios Interculturales (CENEI) de la División de Ciencias Sociales Económico Administrativas (DCSEA), Universidad de Quintana Roo (UQROO), con el objetivo de fortalecer la capacitación de los estudiantes que forman parte de la Unidad de Apoyo Académico para Estudiantes Indígenas, lleva a cabo la impartición de cursos, seminarios y talleres.

En este marco en la primavera 2013 dio inicio el Taller Uchben Maaya Ts'ibil, el cual es organizado e impartido por el Dr. Alexander Voss, quien es tutor de la Unidad de Apoyo Académico para estudiantes Indígenas (UAAEI) adscrita al CENEI, dicho taller está dirigido a los interesados en la cultura maya y estudiantes mayas, está proyectado para ser realizado en un periodo de dos años consecutivos de 2013 a 2014 .Las sesiones son una vez a la semana con una duración de dos horas cada una. El taller se está realizando durante todo el año en fechas hábiles. La participación es voluntaria y se nutre del interés y entusiasmo de los estudiantes que toman parte en las sesiones.

El taller se entiende como un foro de comunicación entre docente y estudiantes que propicia en un ambiente académico el intercambio libre de ideas sobre los textos jeroglíficos mayas que se leen y analizan. La idea es de estimular la memoria de los participantes sobre su propio conocimiento cultural y promover el autoestudio y la reflexión crítica de los participantes.

Los textos jeroglíficos son seleccionados con anterioridad bajo aspectos didácticos por el docente. En este sentido, el docente asume la función de facilitador que proporciona la información teórica e histórica sobre los textos jeroglíficos mayas y el material de apoyo necesario para la lectura de estos textos.

El objetivo principal es introducir al participante al estudio de la epigrafía maya. Esta herramienta de conocimiento le permitirá acceder de manera inmediata a la información histórico-cultural de las fuentes mayas prehispánicas mediante la lectura y el análisis de los textos jeroglíficos mayas de las épocas clásica (200-1000 d.C.) y posclásica (1000-1550 d.C.). El participante podrá expandir sus conocimientos a datos autóctonos de las culturas mesoamericanas que le facilitará entender más a fondo a la cultura maya prehispánica.

Al concluir el curso, el estudiante tendrá suficiente conocimiento para:

• Identificar signos del calendario maya en las inscripciones jeroglíficas
• Identificar eventos, objetos, actores y sus títulos
• Entender la estructura de textos jeroglíficos mayas
• Leer textos jeroglíficos cortos y realizar interpretaciones de su contenido

Se proyecta para el segundo año del taller de preparar con la participación activa de los participantes una publicación bilingüe maya-español. En esta publicación se pretende dar a conocer de manera didáctica temas selectos que se trabaja(ro)n durante el taller. La publicación tendrá como finalidad difundir de manera amena pero con rigor científico el conocimiento epigráfico maya al público en general que tiene el interés de conocer más a fondo las raíces de la cultura maya actual.


Con información de un boletín emitido por la Universidad de Quintana Roo / CENEI

jueves, 3 de octubre de 2013

Galina Ershova: Sigo el sueño de Knórozov

A orillas del Lago de Amatitlán, científicos rusos efectúan intensas investigaciones sobre la cultura maya, en un centro dirigido por la lingüista e investigadora antropológica Galina Ershova, quien por 20 años fue asistente y fiel amiga del investigador Yuri Knórozov (1922-1999), quien descifró claves de la escritura maya en la década de 1950. 




Llega cada dos meses al país para continuar con su trabajo y proseguir el legado de quien fue la inspiración de su labor. 

¿Cómo conoció a Knórozov?
Cuando estudiaba Filología en la universidad me llamó la atención que Yuri Knórozov, sin haber salido nunca de la Unión Soviética, diseñó un método de desciframiento de escritura antigua y la aplicó a la de los mayas. Me gradué de filóloga —en la década de 1970— y me dirigí al Instituto de Etnografía de la Academia de Ciencias, donde él trabajaba, en Leningrado —San Petersburgo—, y le dije que quería trabajar con él. 

¿Cuál fue su primera tarea?
Me dio un texto en el que aparecían los Cantares de Dztibalché en maya, —que datan de principios del siglo XVI, escritos en Campeche, México—, y me preguntó si lo podía traducir. No le dije que no. Él tenía diccionarios. En una semana se la llevé y le pareció, aunque fue una tarea difícil. Luego empecé a trabajar en un catálogo de epigrafía maya. A él le interesaban mucho los jeroglíficos en la cerámica. En ese entonces, para una persona común y corriente y recién graduada era difícil trabajar en la Academia de Ciencias. Él quería comprender cómo se desarrollaron como civilización.

¿Cómo se concretó la llegada de Knórozov a Guatemala?
Raquel Blandón —quien era esposa del entonces presidente Vinicio Cerezo— hizo una visita a la Unión Soviética en 1989, lo invitó oficialmente a venir a Guatemala. Él no creía que por primera vez saldría al extranjero después de haber estudiado a los mayas durante 50 años.

¿Cuál fue la impresión cuando visitó Tikal?
Estaba encantadísimo. Y no se imaginaba que la gente lo quería conocer. Hablaba poco, tenía la espalda encorvada y fumaba muchísimo. Cuando llegó, en 1989, a Tikal —tenía 67 años—, se sentó, se puso a fumar y seguramente se imaginó cómo era la vida en ese lugar. Tenía una mente cinematográfica, una visión interna y una capacidad mental increíbles. Memorizaba libros enteros. 

¿Conoció otros lugares?
Estaba obsesionado con conocer Takalik Abaj, pero en aquel entonces era un sitio desconocido. Yo, hasta este año lo visité para cumplir el sueño de Knórozov. Ya en ese tiempo él consideraba que ese era un lugar clave para la formación de la cultura mesoamericana, pero hubo un contratiempo. Aún había conflicto armado y recibimos llamadas en las que nos amenazaban con matarnos si no abandonábamos el país. Yo estaba asustada, pero Knórozov no. Una de esas noches salió de su cuarto de hotel y preguntó: “¿Ya vinieron a matarnos?” Salimos del país dos semanas después y nos fuimos a México. 

¿Era alguien enojado?
No lo era; su mirada era seria. Tenía un sentido de humor increíble. Siempre encontraba lo paradójico en cualquier situación. Era romántico e histriónico. Le atraían mucho los animales y los niños. En el museo, los pequeños siempre se acercaban a él. Tenía mucha paciencia para explicarles.

¿Qué tan cierta es la historia de que los códices mayas llegaron a las manos de Knórozov mientras combatía en la Segunda Guerra Mundial, en Alemania?
Eso es mentira, inventada por un periodista en aquel tiempo, la cual se tomó como verdadera. Aunque él quiso enlistarse en el ejército antes de la guerra, no lo aceptaron, por problemas de salud.
Él nació en Járkov, Ucrania, donde en 1939 lo mandaron a hacer trincheras, nada más. Nunca estuvo en Berlín. En 1943 se fue a vivir con su familia a Moscú. Ese año continuó su educación en la Universidad Estatal y fue en la Biblioteca Nacional de Lenin donde se topó con la Relación de las cosas de Yucatán (1566-1568), de Diego de Landa, y los códices. Antes de terminar la universidad ya había traducido la obra de Landa. Eso le valió una magnífica recomendación para continuar el doctorado. 

¿Cree que el descubrimiento de Knórozov fue justamente reconocido?
Ahora sí, pero no en el pasado. En la década de 1930 el arqueólogo estadounidense Eric Thomp-son, quien no tenía ninguna preparación pero sí amplia experiencia, decía que quería descifrar la escritura maya, pero no tenía conocimientos profundos para hacerlo. Tampoco dejaba que ningún colega trabajara en ese tema. 

Luego de que en 1957 Knórozov presentara los resultados de sus investigaciones, Thompson le envío una carta a un colega en la cual manifestaba su enojo e incluso se refería a Knórozov como “maldito ruso”. Los arqueólogos estadounidenses no lo mencionaban y actuaban como si la escritura maya se hubiera descifrado por sí sola. Ellos se aprovecharon de que él no podía salir de la Unión Soviética y defenderse. Los mayores especialistas del mundo llegaron con él y les quedó claro que había descifrado la epigrafía maya.

¿Cuál ha sido la labor científica del centro que usted dirige?
En la década de 1990, en medio de la miseria que se vivía en la Unión Soviética, fundé el centro en la Universidad Estatal para las Humanidades y se abrió la especialización en culturas precolombinas, para conservar el legado científico de Knórozov. Empezamos a trabajar sin dinero y pocos estudiantes. Las cosas comenzaron a cambiar con la llegada de Vladimir Putin, quien nos comenzó a apoyar. Vine a Guatemala con Putin en el 2007, cuando se eligió la sede de los Juegos de Invierno 2014 —en la que resultó electa la ciudad rusa de Sochi— y me dijo con orgullo: “Yo soy de San Petersburgo, ciudad donde fue descifrada la escritura maya”. 

Con los estudiantes que vienen a hacer trabajo de campo nos ocupamos de hacer un atlas de epigrafía maya, del cual ya terminamos una parte; también investigaciones de la organización social de esta cultura y de inscripciones mayas tempranas. Sigo el sueño de Knórosov. 

¿Es cierto que Knórozov murió en el olvido?
Él falleció de un derrame cerebral en 1999, en tiempos difíciles para Rusia. Su única hija, que era esquizofrénica, no lo quería llevar al hospital, pero al fin accedió. Cuando él murió, me llamaron a mí, porque ella tenía desconectado el teléfono, por no pagarlo. Viajé de Moscú a San Petersburgo e hice los preparativos del funeral. Al Gobierno no le importó este deceso, por la crisis que atravesaba el país. Ni siquiera el Instituto quiso hacerle una despedida.

El gran descifrador
El epigrafista y lingüista ruso Yuri Knórozov, que nació en 1922, descubrió que el Alfabeto de Landa era un silabario y que la escritura era un sistema logosilábico compuesto de sílabas y logogramas. Antes de este descubrimiento se creía que eran letras o sonidos sencillos.

Trayectoria
La académica Galina Ershova ha dedicado su vida a descifrar la escritura maya y a investigar esta cultura:
Nació el 17 de marzo de 1955, en Moscú.
Es doctora en Historia y experta en epigrafía maya y de otras civilizaciones precolombinas americanas.
Ha escrito unos 200 artículos y ocho monografías, entre las que destaca  Sistema de parentesco de los mayas. Experiencia reconstructiva, así como novelas biográficas como Fray Diego de Landa. 
También analiza el funcionamiento de conceptos y la conciencia religiosa en todas las culturas.
Trabaja para la Academia Rusa de Ciencias, en el Instituto de Arqueología de la Universidad Estatal para las Humanidades.
Es directora en esa universidad del Centro de Estudios Mesoamericanos Yuri Knórozov.
Ha fundado filiales de este centro en Guatemala, en octubre del 2012, y en Cancún, Quintana Roo, México.

 
Fuente:
POR BRENDA MARTíNEZ /Prensa Libre
 

sábado, 15 de junio de 2013

Conferencias Magistrales Paleografía Maya y Traducción de Textos Mayas



Conferencias Magistrales
Paleografía Maya y Traducción de Textos Mayas
Dr. Alfonso Lacadena

20 y 21 de junio
12-14 hrs.
Aula Magna del Instituto de Investigaciones Filólogicas
Circuito Mario de la Cueva, Ciudad Universitaria, Delegación Coyoacán