jueves, 14 de noviembre de 2013

Entrevista con Maricela Ayala Falcón

foto:revista.unam.mx

La enseñanza de la epigrafía en México.

En los años ochenta, la epigrafía (ciencia en la que se estudian inscripciones hechas sobre materiales duros), era un área de estudio relegada. Hasta que el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier crea una comisión para el estudio de la escritura maya, integrada, entre otros estudiosos, por la Dra. Maricela Ayala. Surge así un grupo de interesados en la investigación de la epigrafía maya. El estudio de esa materia no tuvo un buen recibimiento por parte de algunas instituciones, pero eso no impidió que la Dra. Ayala continuara con sus investigaciones sobre el área.

Bajo la tutela de Linda Schele y Peter Mathews, prestigiosos expertos en epigrafía maya, Maricela Ayala se convierte en pionera del estudio de esta materia en México. Y es a través de su tesis de doctorado que demuestra su interés por fomentar el estudio de esta ciencia, así como reconstruir la historia de Toniná, “el lugar donde se levantan esculturas en piedra en honor del tiempo”.

Uno de sus primeros alumnos, Guillermo Bernal, entrevista para este número de la Revista Digital Universitaria a la Dra. Maricela Anaya.



Los primeros acercamientos a la escritura maya 
 


Sobre Toniná


Opinión sobre el futuro de la epigrafía en México


fuente:revista.unam.mx

lunes, 11 de noviembre de 2013

Desarrollará universitario enfoque reciente de epigrafía maya

  Epigrafía Maya. Foto: Cortesía 

El estudio de la literatura maya jeroglífica -producto del desciframiento de la escritura y consecuencia de la comprensión de la gramática de esa antigua lengua- es reciente. Al escribirla, los mayas usaban una serie de convenciones y recursos para ornamentar el texto, como la metáfora, el difrasismo, la metonimia, el paralelismo y otras figuras poéticas y retóricas.

Erik Velásquez García, integrante del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) y ganador del Premio de Investigación 2013 de la Academia Mexicana de Ciencias, en el área de Humanidades, está interesado en desarrollar un enfoque más reciente de la epigrafía maya: el análisis historiográfico de documentos.

Se trata no sólo de extraer datos, sino de preguntar por qué fueron escritos; por qué los escribas querían dar una cierta visión de las cosas; cuál era el sentido que le daban a los hechos "humanos" y cuál la relación entre éstos y los de los dioses y ancestros; qué sesgos tienen los textos, así como hacer una crítica de esos documentos jeroglíficos, que en su tiempo no fueron elaborados por los mayas para ser fuentes históricas, sino que nosotros -los académicos modernos- les hemos dado ese carácter.

Cuál era el objetivo de los textos públicos (en monumentos labrados como estelas, altares o escalinatas) y privados (en vasijas, joyas, caracoles o instrumentos rituales) y sus giros inherentes, aún está por estudiarse, y tal es el futuro de la epigrafía maya, en el que el investigador quiere ser partícipe.

Desde muy joven, en el bachillerato y aún antes, Velásquez García se interesó en la historia mexicana antigua. Al leer sobre Mesoamérica y el mundo precolombino "me intrigó el tema de la cultura maya. Me llamaba la atención la caligrafía de los antiguos escribas y al ingresar a la carrera de Historia ya sabía que quería dedicarme a ello".

Al terminar el primer año de su formación se inscribió a la recién inaugurada cátedra de epigrafía maya, "que es el estudio de las inscripciones jeroglíficas", a cargo de Maricela Ayala, del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL).

En las vacaciones de verano de 1993, el joven tuvo un nuevo descubrimiento: en un programa de televisión dedicado a "La resurrección de los mayas", mesa de discusión coordinada por Enrique Florescano y con la presencia de expertos estadounidenses, fue testigo de la lectura, en idioma chol, de una inscripción jeroglífica maya conocida como el Tablero de los 96 Glifos de Palenque, dada a conocer por la epigrafista Linda Schele.

"Me impactó y quise utilizar esas fuentes escritas para comprender la historia precolombina de otra manera, a través de los textos antiguos del periodo Clásico", recordó.

Con un trabajo de servicio social en el Centro de Estudios Mayas del IIFL, consistente en ordenar el corpus de dibujos a línea de monumentos mayas y descifrar fechas y lecturas por su cuenta sobre el tema, fue capaz de leer jeroglíficos al término de la carrera.

En su primera ponencia internacional, en 1999, conoció a Alfonso Lacadena García-Gallo, académico de la Universidad Complutense de Madrid. Le interesó su enfoque de la epigrafía, que iba más allá de leer textos y se hacía nuevas preguntas, por ejemplo, cómo los antiguos construían las voces activa y pasiva, cómo hacían el gerundio, el participio o el sistema de pronombres personales.

"Intentaba reconstruir la gramática de aquellos pueblos y permitía contrastar lo que ya se sabía gracias a la lingüística histórica. Comprendí entonces que con la escritura jeroglífica no sólo era factible reconstruir la historia política de los mayas, sino también entender la transformación de sus idiomas, una fuente para nutrir la lingüística histórica y que ésta, a su vez, nos ayudaba a entender mejor las inscripciones", relató.

Durante tres años leyó lo que pudo sobre morfología, fonología, sintaxis; "sin eso, no tenía nada que hacer en la epigrafía del siglo XXI".

El joven académico comenzó su labor docente en 1997. Además, llegado el momento se abrieron las puertas del IIE, donde se necesitaba un historiador que estuviera al día en el desciframiento de la escritura maya, debido a que las esculturas, relieves y pintura se podían entender mejor si se acompañaban de la lectura del texto jeroglífico que los acompañaba. En ese sentido, uno de sus proyectos a mediano plazo es estudiar las modalidades que podía adoptar la relación entre textos escritos e imágenes no verbales en el arte maya.

Luego de cursar la maestría, obtuvo el grado de doctor en historia del arte, en 2009, con una tesis también premiada por la Academia Mexicana de Ciencias. Uno de los temas que desarrolló ahí tiene que ver con las creencias de los mayas antiguos en torno al espíritu, la conciencia, el sueño, el alma, la memoria y los aspectos cognitivos.

También consultó los textos que escribieron en la época virreinal con alfabeto latino. "Fue importante contrastar la información que teníamos de los mayas de esa época y adquirir una mirada diacrónica de esos grupos que se transformaron, que no permanecieron como sociedades estáticas que pensaban de una manera así y para siempre".

Alumno de destacados universitarios, como Mercedes de la Garza y Alfredo López Austin -ambos estudiosos del alma y del espíritu en Mesoamérica, aunque con diferentes enfoques-, planteó que los mayas del periodo Clásico creían que el hombre estaba hecho de materia, una parte de ella, pesada: carne, tejidos, huesos y la otra, ligera o etérea: gases, aromas y fragancias. En esta última se ubicaban las entidades y fuerzas anímicas, las almas.

Encontró que no sólo creían en la existencia de un alma auxiliar (wahyis) que ayudaba a los gobernantes en sus actividades, sino de otras: o'hlis, que significa corazón, el alma esencial, la de la especie humana, el espíritu del dios del maíz como creador del género humano, que se depositaba en el pecho o el abdomen, donde se almacenaba el conocimiento profundo que se adquiría durante el sueño, donde se originaban todas las emociones y el centro de pensamiento.

Otra posible alma era el baahis, una conciencia que residía principalmente en la frente o la cabeza, al parecer de tipo individual, que aprende en el estado de vigilia a través de los sentidos.

Para ellos, abundó, la conciencia no se encontraba en un sólo lugar, sino que había una serie de fenómenos desarticulados en diferentes almas y partes del cuerpo. "Si profundizamos un poco más, nos daremos cuenta que cada una de ellas eran divinidades con personalidad propia y que, entonces, el ser humano estaba hecho de dioses, como dice Alfredo López Austin".

Cada uno de nosotros, así, seríamos una combinación única e irrepetible de esas divinidades que habitan dentro de nosotros y que son eternos y al morir se liberan de nuestro cuerpo. Dioses diferentes, con diversas voluntades y orígenes, que a veces no se ponen de acuerdo y por ello los humanos somos contradictorios y no nos entendemos ni a nosotros mismos o podemos perder la salud mental o el equilibrio emocional. En estado de salud, en cambio, el hombre maya del periodo Clásico creía controlar a voluntad esas almas, pues eran parte de su cuerpo.

La escritura jeroglífica maya era logosilábica, es decir, funcionaba con logogramas, signos que representan palabras completas y silabogramas, signos fonéticos que simbolizan sonidos consonante-vocales, pero sin significado. Recientemente hemos comprendido que la escritura náhuatl funcionaba igual y que de esa manera se comportaban muchas escrituras del mundo, como la japonesa, la hitita o la sumeria, por mencionar algunas, de tal manera que los sistemas de escritura de Mesoamérica no eran especiales.

Hoy, Velásquez García dirige un proyecto llamado "Las escrituras jeroglíficas maya y náhuatl: desciframiento, análisis y problemas actuales", constituido por algunos de sus ex alumnos que ya son investigadores independientes y colegas de otras universidades del mundo.

Otra inquietud del historiador del arte es poner al alcance de la gente el contenido de los textos jeroglíficos mayas en español. "Sería ideal; tenemos por lo menos cinco mil de esos escritos y será una gran labor en el futuro traducir y publicar ediciones críticas de todos esos materiales, desde el año 300 de nuestra era -o antes- y hasta la Conquista".

En cuanto al premio de la AMC, Velásquez García señaló que adquiere el compromiso de superarse, de mejorar y esforzarse todos los días como académico e investigador, de llevar la ciencia más allá, siempre con un compromiso crítico de cuestionar lo ya hecho y, al mismo tiempo, proponer soluciones nuevas y formar otras generaciones de expertos en la epigrafía maya y azteca, entrenados teóricamente en los métodos de la epigrafía y la gramatología (ciencia de la escritura). 


fuente: oem.com.mx / La Prensa

Mural de 120 metros por alumnos de Arte de la Universidad de San Carlos de Guatemala

 
Foto: prensalibre.com

Transmitir un mensaje por medio de figuras de gran proporción y color en una pared de 120 metros cuadrados es el gran objetivo de una veintena de estudiantes del octavo semestre de la licenciatura en Artes Visuales, de la Escuela Superior de Arte, de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).

Los jóvenes, hombres y mujeres, estudiantes del curso de muralismo urbano y escultura monumental, impartido por el artista visual Maugdo Vásquez, quien ha logrado motivar a sus alumnos a participar en este proyecto, bajo su dirección.
La obra se plasma en la fachada oeste del edificio T3 de la Facultad de Ingeniería de la Usac, Ciudad Universitaria, zona 12 de la capital. 

Por supuesto, no es la primera obra de su tipo en el campus, ni la primera que pinta Vásquez, pues en 1987 dio color a un mural de 14 x 5 metros en el complejo de la biblioteca, dedicado a Mario López Larrave, abogado laboralista asesinado en la época del conflicto armado. 

 Foto: prensalibre.com

“El objetivo de ese mural era la denuncia social y política, pero el actual mueve al espectador a pensar, indagar, analizar y sacar conclusiones según su idiosincrasia”, dice Vásquez.
Hasta el momento el nuevo mural, cuyo título es Evolución, solo se puede ver en boceto a escala, pero el mensaje es claro: trata del pasado de la ingeniería y las perspectivas futuristas de esa ciencia. Muestra la figura de un robot de alta tecnología que recibe la luz del conocimiento de un personaje ancestral maya, ambos rodeados de imágenes que representan las diferentes ramas de la ingeniería. Esta es solo la primera de tres fases del ambicioso proyecto. La segunda parte que se pretende pintar en otra fachada del mismo edificio mostrará el presente de la ingeniería, y la tercera será una interpretación del potencial de esta rama del conocimiento.



 Foto: prensalibre.com
El proceso
Los jóvenes artistas que pintan esta obra se dedicaron desde el pasado agosto a desarrollar estudios ambientales y de factibilidad y profundizar en el tema de la ingeniería para generar ideas que al integrarlas resultaron en el diseño que hoy pintan en el muro.
En la pared lo primero que hicieron fue lavar con agua a presión para retirarle los hongos, después hicieron un cepillado y raspado. Para trasladar el diseño a escala gigante fue necesario pegar con cinta adhesiva pliegos de papel mantequilla. Se hizo por partes porque los andamios no permitían hacerlo de un solo tramo. Se aplicó carboncillo al papel mantequilla, se repasó el trazo y se fijó con lápiz de carpintero azul y rojo. El miércoles recién pasado los estudiantes comenzaron a aplicar color al mural, en el cual se usarán unos 80 galones de pintura.

Efecto Trampantojo
En la parte inferior del muro, aprovechando un saliente horizontal, se planeó ubicar un detalle propio de la pintura mural conocido en francés como trompe-l’oeil o trampa de ojo —trampantojo—. Este consigue, por medio de sombras y colores, un efecto visual de bajo relieve. En la franja se pintarán escenas históricas de la ingeniería en Guatemala, simbologías, conocimientos y ejercicio de la ingeniería, y en el centro, el escudo de la Facultad de Ingeniería de la Usac —Fiusac—. Se prevé la inauguración de la obra el 27 de noviembre, con una entrega simbólica a Murphy Paiz, decano de la Facultad, quien ha apoyado decididamente este proyecto.

Foto: prensalibre.com


SIMBOLOGÍA DEL MURAL I DE INGENIERÍA
Un personaje  maya conocedor de los secretos ancestrales comparte la piedra de la  sabiduría con un robot humanoide de avanzado diseño.
Ingenieros eléctricos, mecánicos, industriales, civiles, de sistemas y de otras  especialidades construyen un ser mecánico del más alto nivel funcional.

Círculo formado, en la parte derecha, por un calendario maya, y en la izquierda, por un engranaje.
Mujeres mayas espectadoras en el tiempo observan el desarrollo de la ciencia.
Una mujer sin vestuario representa a la madre naturaleza. Ofrece semillas que simbolizan el saber y conocimiento científico y el semillero que representan los jóvenes estudiantes de Ingeniería.
Un robot manipula sistemas de informática, códigos binarios, avanzados programas de digitalización y gráficas de ADN.
Pirámides mayas estilizadas recuerdan la grandeza de esa civilización.


Fuente: prensalibre.com/ por Edwin Castro

viernes, 1 de noviembre de 2013

Explore architecture of Greek and Mayan cultures at DuPage Children’s Museum





DuPage Children’s Museum (DCM) is bringing the scale, beauty, and engineering of Greek and Mayan architecture to the Chicago region with the opening of its newest exhibit, Monumental, on Saturday, November 16. Located on the first floor of the Museum in the  Creativity Connections Neighborhood, the new exhibit will remain at the Museum for more than six months before being offered as a traveling exhibit to other Museums and institutions.

Monumental offers a unique introduction to the science, technology, engineering, art, and mathematical principles of architecture. Through interactive components and specially designed public programs, children can explore building styles, construction techniques, common decorative elements, and the cultural attributes of Greek and Mayan monuments, while exploring fundamental principles that helped shape modern day architecture.



INVESTIGATE Epic Feats of Engineering

  • Mini Monuments (small-scale building): Construct your very own small-scale monument, such as the Acropolis, using building blocks and stones.
  • Monumental Messages (large-scale building): Recreate the famous pyramids at Chichen Itza with foam blocks depicting Mayan hieroglyphs.

EXPLORE Colossal Cultures of the Past

  • Dress the Part (dramatic play): Bring historical attributes of the Greek and Mayan culture to life with costumes and props for exciting opportunities in dramatic play.
  • Set in Stone (interactive friezes): Use interactive technology to place yourself among mythological icons of ancient times. Using touchpads, you can superimpose your face onto the body and attributes of a famous mythological being, such as Athena, Poseidon, or Apollo.

DISCOVER Magnificent Masterpieces

  • Colorful Past (interactive art): Bring ancient pyramids, structures, and monuments to life with color by creating digital paintings using interactive touchscreens.
  • Step It Up (scale and proportion): Explore concepts of scale and proportion by comparing your own foot to that of a six-foot replica of Athena’s foot. Imagine how massive this structure would have been at the Parthenon.

sábado, 19 de octubre de 2013

Lamentan combinación del idioma maya y el español

En el marco de un encuentro independiente de escritores, lingüistas y especialistas en habla maya, el escritor y lingüista, Feliciano Sánchez Chan rechazó que dicha práctica deba asumirse como una evolución.
 
 foto: Archivo

 RIQUEZA. Sánchez Chan sostuvo que "la lengua maya es muy amplia, muy vasta y rica porque para decir una cosa lo podemos hacer de muchas maneras, por ello no se vale dejar de hablarla correctamente".


Con la idea errónea de darle prestigio a la lengua maya, muchas personas combinen palabras de ésta con el castellano, lo que provoca la pérdida paulatina del dialecto original, lamentó el escritor y lingüista, Feliciano Sánchez Chan. 

En el marco de un encuentro independiente de escritores, lingüistas y especialistas en habla maya, rechazó que dicha práctica deba asumirse como una evolución, dado que en este idioma una misma cosa o situación puede decirse de distintas formas. 

Lo cierto, consideró, es que esta insistencia de mezclar palabras en español cuando se habla maya, es propiamente una agresión y una forma de violencia que se ejerce por parte de quienes se expresan en un idioma predominante como lo es el español. 

"Desde mi punto de vista -añadió-, cuando se manifiestan en maya es válido que muchos de nosotros tratemos de resucitar palabras, incluso creo que se vale crear neologismos" . 

Sánchez Chan sostuvo que "la lengua maya es muy amplia, muy vasta y rica porque para decir una cosa lo podemos hacer de muchas maneras, por ello no se vale dejar de hablarla correctamente" . 

"Se cree que mientras más contaminemos el habla, más prestigio se le da pero, por el contrario, más nos sumamos a un proceso de sumisión y de violencia a nosotros mismos; por ello se dice que estamos hablando una lengua de subsistencia y que nuestros abuelos si hablaban el maya" , recalcó. 

Finalmente, indicó que el proceso de degradación se inició a mediados del siglo pasado, cuando los mayas empezaron a asimilar conceptos y frases del español, debido a una idea equivocada de que deberían ser bilingües, dando este proceso de mezcla que tanto ha dañado a la lengua maya.


 Fuente: Notimex | El Universal

sábado, 12 de octubre de 2013

"Descubrimiento" de América, una mentira de la historia oficial


La visión europocéntrica del mundo sigue operando cuando se habla de “descubrimiento” de América a pesar de que cuando los conquistadores españoles al mando de Cristóbal Colón llegaron a estas tierras el 12 de octubre de 1492 América estaba poblada por civilizaciones muy desarrolladas.



 "Descubrimiento" de América, una mentira de la historia oficial

Una de las fechas más significativas durante el reinado de los Reyes Católicos fue la del 12 de octubre de 1492: el día en que Colón llegó a América, curiosamente el mismo año en que por orden de los reyes todos los judíos y árabes que no aceptaran convertirse al catolicismo debían abandonar el país.

El hecho de que Colón (que no era español de origen) acudiera a una corte extranjera para ofrecer sus servicios prueba que el descubrimiento de América no fue en modo alguno accidental.
Portugal y Castilla estaban muy avanzados en la exploración de rutas mercantiles marítimas y Sevilla, una rica y populosa ciudad española era por entonces un importante centro comercial.
Las rutas africanas permanecían cerradas para Castilla en favor de Portugal. En 1479, por el tratado de Alcaçova, Alfonso V de Portugal renunció a sus aspiraciones sobre Castilla y reconoció los derechos de Castilla en las islas Canarias, mientras que Castilla reconocía los derechos de Portugal en las Azores, Cabo Verde y Madeira.

Las islas Canarias eran una puerta excelente hacia rutas alternativas. Esto es lo que Cristóbal Colón ofreció, y lo hizo a un estado que precisaba de ellas, y que estaba también acostumbrado y preparado para este tipo de empresa.

La España unificada poseía en 1492 tras la expulsión de moros y judíos poseía una poderosa maquinaria de guerra, una sólida economía, proyección exterior, experiencia naval que incluía la exploración de rutas mercantiles y un notable potencial cientifico-tecnológico: matemáticos, geógrafos, astrónomos y constructores navales, que habían sido formados en una mezcla de tres culturas (judíos, musulmanes y cristianos).

 Foto: http://www.pueblos-originarios.com.ar/articulo51.php


12 de octubre: "nada para festejar", dicen los pueblos originarios.

Su único rival era la vecina Portugal que, como ya sabemos, había puesto punto final a la expansión española en Africa.
La oferta de Colón fue rápidamente aceptada a pesar de sus conocidos errores. Pero durante su viaje a Asia sus carabelas, inesperadamente, tropezaron con el continente americano.
Los españoles estaban especialmente bien preparados por su historia para conquistar, ocupar, poblar y explotar nuevas tierras y asimilar nueva gente.

América, entonces, se convirtió en la nueva tierra prometida para aquella gente acostumbrada a la aventura y con las armas militares, diplomáticas y administrativas a su disposición para afrontar el reto. A mediados del siglo XVI, se habían establecido en dos de los virreinatos más importantes, Méjico en el Atlántico y Perú en el Pacífico.

¿Descubrimiento?

Que Américo Vespucci, a quien se debe el nombre de nuestro continente, sólo exploró lo que otros habían descubierto y que Cristóbal Colón no es el descubridor de América, son algunas de las conclusiones obtenidas por los historiadores que, sin embargo, no logran derribar el relato oficial que aprendimos en la escuela.


El 12 de octubre de 1492 Colón llegó a una de las islas Bahamas que él creyó cercana a Cipango, el Japón. Toda su vida permaneció en ese error. Desde el comienzo de la expedición su intención fue llegar al extremo oriental de Asia abriendo una nueva ruta para el comercio desde Europa y hasta el día de su muerte, estuvo convencido de haber desembarcado en el continente asiático.
Sin embargo, el avance de los conocimientos geográficos junto a una serie de circunstancias históricas e interpretaciones más o menos interesadas, condujeron a la atribución a Colón del descubrimiento de América, adjudicándole, además, la intención de encontrar este nuevo continente.
La idea, inicialmente, se habría gestado en un mito: la “leyenda del piloto anónimo”, del cual da cuenta en sus testimonios el padre Bartolomé de las Casas. Este señala que el motivo que determinó a Colón para hacer la travesía, fue el deseo de mostrar la existencia de unas tierras desconocidas de las que tenía noticia por el aviso que le dio un piloto cuya nave había sido arrojada a sus playas por una tempestad.

En este mito se concibe, por primera vez, el viaje de 1942 como una “empresa de descubrimiento” y su función es ocultar el “objetivo asiático” de la travesía
Resuelto este asunto, aún queda por justificar por qué él, y no el llamado piloto anónimo, pasa a la historia como “el descubridor”. Es su hijo, el bibliófilo y humanista Fernando Colón, quien, en la biografía de su padre “Vida del almirante” se encarga de negar la existencia del misterioso piloto y establecer que nadie antes que Colón supo de las tierras que éste halló en 1492 y que es falso que alguien le haya dado noticias de ellas.


El viaje de su padre, sería, en su versión, motivado por su propia hipótesis de que podía existir este continente, inferencia a la que habría llegado gracias a su gran talento, erudición y conocimientos científicos. Ante el hecho de que el continente haya recibido el nombre de “Indias”, el hijo argumenta que esto no se debió a que su padre creyera que había llegado a Asia, sino a una estrategia para convencer a los reyes de España de patrocinar su empresa.

En América, el continente “descubierto “sólo porque era ignorado en Europa, había civilizaciones muy avanzadas, como la azteca y la inca En el siglo XVI, los exploradores españoles de América encontraron grandes civilizaciones.

Una en Mesoamérica, el territorio controlado por los Aztecas y los Mayas en la época de la conquista; y otra en América del sur, el territorio de la región andina central, bajo dominio Inca.
Los pobladores de estas regiones formaban un mosaico de tribus y naciones, entre cuyos logros se contaban obras maestras de arte, ciudades espectaculares y un singular enfoque de la vida.
La fuerte base de la organización económica, política y social, típica de cada uno de estos imperios, se cimentaba en anteriores culturas americanas.

Cuando los Europeos llegaron a estas tierras a partir de 1492, encontraron numerosas comunidades aborígenes que tenían distintos niveles de desarrollo cultural. Muy pocos eran nómadas que vivían de la pesca y de la recolección.
Otras comunidades más numerosas eran seminómadas y habían iniciado la práctica de la agricultura, la artesanía, etc. y completaban su alimentación con la caza y la recolección.

Podemos resumir que para el momento en que llegaron los Europeos a América, en nuestro continente se habían desarrollado ya grandes civilizaciones indígenas.

Cuando se encontraron por vez primera, Cortés saludó a Moctezuma con una reverencia y Moctezuma le entregó espléndidos regalos de oro, piedras preciosas como el jade y objetos de plumas. Cortés iba a caballo y Moctezuma en una litera. Los soldados españoles llevaban armaduras de acero, mientras que los aztecas llevaban sencillos mantos en algodón.


Los conquistadores iniciaron la búsqueda de riquezas. Si encontraban resistencia en los nativos, los conquistadores los mataban.

Entre las culturas autóctonas del territorio americano, la inca fue la que conquistó más territorios, y los que menos área tienen son los mayas. Pero hay que tomar en cuenta que el tamaño del territorio no tiene que ver con el desarrollo cultural de cada una de las civilizaciones. Sin embargo, se decía que mientras más tierra más poder, y en eso no estaban tan errados.

De las características climáticas de la región dependía el desarrollo de los estilos arquitectónicos, el tipo de vestimenta, los alimentos, los animales, las formas de sembrar, etc.

El imperio azteca con su ciudad situada en Tenochtitlán, se extendía entre las costas del Pacífico y del Atlántico de Mesoamérica, mientras que el reino Maya ocupaba la parte oriental de Mesoamérica. El imperio Inca se extendía a 4.000 kilómetros a lo largo de la costa occidental de América del Sur.

 


Fuente: AIM digital